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sábado, 19 de enero de 2013

¿Donde estabais anoche?

¿Que nos ocurre?

Nada más saltar la noticia del tráfico de sobres en el PP se realizó la convocatoria para acudir todos a exigir la dimisión de un gobierno podrido que dimana de un partido corrupto. Huele a podredumbre en el 13 de la calle Génova; quizá para evitarnos el mal olor -la insoportable fetidez que emana de esa cueva de Alí Babá- fue por lo que Cifu, en un raro rasgo de humanidad, decidió impedirnos acercarnos demasiado, no fuera a haber una epidemia, y colocó a sus fuertes chicos -les debe repasar revista toooodas las noches- a una manzana de distancia. La situación no puede ser más grave:
  • Todos los indicadores señalan que la crisis es cada vez más profunda; incluso la ONU ha avisado del peligro de entrar en una recesión global. En España ya hay hambre y la miseria galopa por los barrios obreros como el 5º jinete del Apocalipsis moderno.
  • La destrucción de los Derechos laborales es un hecho que no admite discusión. Desde Noviembre pasado hemos asistido a la muerte de la capacidad de negociación colectiva de los trabajadores mientras los descerebrados de siempre, y los aprovechados de UPyD, intentaban hacer astillas el árbol sindical y minaban -un día tras otro- la confianza del pueblo en sus sindicatos. 
  • Mientras Aguirre acusa a la izquierda de adoctrinar a través de la educación, trasvasan los fondos destinados a la Enseñanza pública y laica a las escuelas, institutos y universidades del OPUS DEI con total desvergüenza, recortando indecentemente el número de profesores en la Enseñanza Pública y reduciéndola a un favor caritativo para los pobres (Aguirre dixit). 
  • De la misma forma, el Sistema de Sanidad Universal, el Derecho a la salud, está siendo convertido en negocio y se lo están quedando los altos cargos del Partido Popular en exclusiva a través de una Sociedad Anónima llamada Capio Sanidad sin ningún tipo de tapujo. Lamela en la Comunidad de Madrid y el matrimonio López del Hierro-Cospedal en Castilla-La Mancha están adquiriendo mediante la citada sociedad todos los hospitales públicos, con sus dependencias y servicios satélites, nada más ser privatizados.
  • Mientras todo esto sucede, miles de millones de €uros son entregados a una banca que, gobernada por chorizos y a través de oscuras maniobras, originó un agujero de más de 60.000 M€; dinero que nadie aclara donde fue ni quien, ni como, se lo ha quedado. Lo que es peor, frente a las reiteradas promesas -que todos sabíamos no ciertas- de que ese dinero no iba a ser cargado sobre nuestras espaldas, ha pasado a constituir parte del déficit del Estado y el coste de esa tremenda orgía de miles de millones de los Rato, Martinsa Fadesa, CAM, Fabra, Matas, y tantos y tantos otros tipos, vinculados fuertemente al Partido Popular, que se han hecho de oro, lo vamos a pagar de nuestro bolsillo.
  • La operación de consecución del capital necesario para pagar tal monstruosidad de deuda se cimenta únicamente sobre las economías de los trabajadores. De esta forma, el gobierno de PP ha subido el IRPF, el precio de la Electricidad y el Gas, los Carburantes, el IVA, incluso el del material escolar que ha pasado del 4 al 21%, ha eliminado la paga extra de los funcionarios, ha eliminado los días de libre disposición, ha aumentado la jornada laboral, ha recortado las pensiones, cobra hasta los traslados en ambulancia de los enfermos crónicos, ha implantado el repago de medicamentos... Y a los que se han hecho de oro en esa operación de desfalco -que son los que realmente deberían pagar- ni les toca impuestos ni prebendas.

Pues anoche, en Génova, no éramos más de 400 gilipollas los que -confiando en que la aparición de los sobres del PP fuese un detonante que acabase de colmar el vaso de la indignación y que las masas de indignados y parados madrileños acudiesen a la convocatoria- nos plantamos ante esa cueva de ladrones. Y nos quedamos tan solos como la una menos cuarto. Tanto es así que los miembros de la UIP destacados allí  ni se molestaron en colgarse el casco del cinturón y, por supuesto, el batallón de infiltrados no actuó porque no había necesidad de ello.

He reflexionado mucho desde anoche intentando encontrar el porqué de esta aparente dejadez, pensando cual puede ser la razón que ha llevado a quedarse en casa a tantas personas que sufren la ignominia de esta situación. ¿Hartazgo, cansancio, falta de convicción? No creo que ninguna de estas sea la que ha hecho que anoche se convirtiese en fracaso la mejor oportunidad que hemos tenido en los últimos meses de tumbar un gobierno corrupto, de demoler un partido corrupto que es corrupto desde el mismo momento de su fundación; un Partido Pútrido.

Creo que la razón es que esa fetidez nos alcanza a todos. No nos ha parecido tan importante el hecho de saber que se repartían "sobres en negro" por la sencilla razón de que la inmensa mayoría de españoles esperamos que la mitad del sueldo nos la den en B. Nos encontramos felices cuando el operario de turno nos da la oportunidad de elegir entre el "sin factura" o el "con IVA"; si el jefe nos dice que nos va a entregar el "sobre" con los incentivos de la "Campaña de Navidad" respiramos tranquilos sabiendo que Hacienda no se va a quedar con parte de nuestro dinero. No caemos en que es el empresario el que no abona su parte correspondiente y que es parte de nuestros emolumentos. Un día, hace ya algunos años, discutiendo de líquido o bruto, negociaba mi sueldo para un proyecto, el Director General me espetó: "¿Qué quieres? ¿Que pague tus impuestos?" Le respondí que no, que quería ese sueldo neto y que los impuestos que él iba a pagar eran los suyos, que yo ya pagaría los correspondientes a lo que iba a cobrar.

Esto sucede porque sabemos que, truco a truco, los impuestos siempre los pagamos los mismos. Pero ello no es razón para que -con un hecho tan grave como el revelado una vez más ayer- nos quedemos en casa pintándonos la raya del ojo para acudir al botellón (que no da para más el dinero de que disponemos). Desde que, en 1989, saltó a la luz pública el Caso Naseiro, la sombra de corrupción sobre el Partido Popular navega siempre sobre la cabeza de sus líderes, pero no hacemos nada; cuando tenemos oportunidad de oponernos con firmeza optamos, como en las elecciones, por quedarnos en casa y poner verde a ZP en las redes sociales. Lo único en lo que empeñamos nuestra inteligencia es en el estudio del As, el Marca o el Sport, y en dirimir si Mourinho es mejor o peor entrenador que otros mientras aplaudimos las patadas de Pepe y la arrogancia de Cristiano. No nos parece importante la deportividad por la sencilla razón de que nos encanta hacer trampa...

¿Donde estaban anoche los del 15-M? ¿Donde los parados? ¿Donde los funcionarios expoliados? ¿Donde los desahuciados? ¿Donde los profesores? ¿Donde estabais escondidos los de Sanidad? Nos quedamos 400 más solos que la una, pero estuvimos allí. Vosotros no estuvisteis en un momento en el que erais más necesarios que nunca, cuando teníamos la rara oportunidad de provocar la caída de este gobierno que solo sabe de esquilmes y corruptelas. Así somos...

Y así nos va.

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