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viernes, 26 de octubre de 2012

El absurdo

Vivimos un momento irracional y absurdo. No nos damos cuenta de ello y no reaccionamos con la contundencia necesaria por la sencilla razón de que no somos conscientes de hasta qué punto esto es cierto; nadie es consciente de lo absurdo de esta situación en la que estamos.

Encastillados en nuestro estatus nos empeñamos en defenderlo con uñas y dientes como si abrir la mente supusiese permitir la entrada a las fuerzas que nos están atacando, como si el hecho de unirnos entre nosotros nos fuese a quitar fuerza y razón para conservar lo que aún nos queda y recuperar, mediante nuestra lucha unida, lo que nos están robando. Preferimos repetir como papagayos las mentiras de los telediarios y de las pseudo-tertulias cual muestra de nuestro conocimiento político y de nuestra preparación intelectual, como si el repetir las frases que escuchamos a periodistas sin vergüenza y políticos sin escrúpulos nos confiriese sabiduría. Cuando alguien nos invita a aportar datos -o nos aporta alguno que contradice lo que decimos- acostumbramos a montar en cólera, rebatir en mal tono -incluso a voces- y dar por zanjada así la discusión. Unos días le damos cera a los sindicatos, otros los paganos son los partidos políticos de izquierda, otros el turno de despelleje es para los funcionarios, los inmigrantes que enferman, los ancianos que tienen la mala idea de atiborrarse de medicinas, los obreros que se empeñan en mandar al colegio a sus hijos sin pagar los libros de texto, las mujeres que se empeñan en trabajar y en cobrar lo mismo que los hombres, los parados, que pretenden cobrar ayudas y subsidios; tenemos ya para todas las subdivisiones de las clases media y obrera.

Y estamos equivocados; profundamente equivocados. Se nos han olvidado demasiadas cosas desde 1993; es como si Aznar hubiese extendido una plaga en forma de amnesia colectiva que se manifiesta en la absoluta contaminación de la clase obrera por el bacilo "Insolidarius-fachans".Pensemos un momento en qué tenemos alrededor, o por encima:

Para ello, recordemos en principio en qué consistió el pacto más importante, el que llevó a poder redactar y aprobar la Constitución allá por 1978: El pacto social y democrático. Consistía en el acuerdo por el que los ricos podrían seguir siendo ricos mientras contribuyeran al estado social, mientras con parte de  sus beneficios ayudasen al sostenimiento y bienestar de la sociedad y, por ende, a las clases más débiles. Hoy en día los ricos no pagan impuestos, con lo que el Pacto Social y Democrático está roto de facto -y de forma unilateral- por los muy ricos. ¿Es esto relevante para la situación actual? Desde luego, es el meollo de la cuestión puesto que significa la implantación -cuasi definitiva- de algo tan negro como el Neoliberalismo. Esto no está sucediendo solo en España, es una implantación a nivel global. Pero ¿qué es el neoliberalismo? Robert W. McChesney lo define de la siguiente forma en la introducción del libro "El beneficio es lo que cuenta", de Noam Chomsky:

  • "El neoliberalismo es la política que define el paradigma de nuestro tiempo: se trata de las políticas y los procedimientos mediante los que se permite que un número relativamente pequeño de intereses privados controle todo lo posible la vida social con objeto de maximizar sus beneficios particulares. Asociado en un principio a Reagan y Thatcher, el neoliberalismo ha sido durante las dos últimas décadas la orientación global predominante, económica y política, que han adoptado los partidos de centro y buena parte de la izquierda tradicional, así como la derecha. Estos partidos y las políticas que realizan representan los intereses inmediatos de los inversores sumamente acaudalados y de menos de un millar de grandes corporaciones."


Actualmente son cinco las cabezas visibles de esos inversores: George Soros -que quebró el Banco de Inglaterra en 1992, ganado en la operación más de 1.000 M$- James Simons, John Paulson -que ganó más de 4.000 M$ con las hipotecas basura- Kennet Griffin y Philip Falcone -conocido como el azote de la Banca española. Vuelvo a colgar el enlace a "La sexta columna" y a su programa "Yo pago, tu pagas ¿quien se lo lleva?", imprescindible para comenzar a comprender lo que está ocurriendo.

http://www.lasexta.com/videos/sexta-columna/2012-enero-30-2012013000016.html

Se puede comprobar claramente que tanto Aznar -como más tarde Rodriguez Zapatero exhibe comunicaciones claramente cortoplacistas sobre el estado real de la economía española: "España va bien". Mientras los reguladores del Estado dan señales de alarma, ni el Sr. Caruana ni el Sr. Solbes hacen públicos los datos que motivan el sonido de los timbres. Y aquí es donde radica la diferencia:

La derecha ultraliberal, apoyada en estas actuaciones erróneas del Partido Socialista, lanza una y otra vez mensajes de que el PSOE y el PP son iguales -mensaje que ha calado hondo en la ciudadanía a través de foros y tertulias- y la especulación, la pérdida de derechos y el recorte de libertades es cada vez más profundo. ¿Qué persigue este mensaje? Pues es bastante claro: la fractura entre las clases medias y obreras con sus dirigentes y representantes; conforme esté más arraigado en la sociedad, no se considerará necesario participar en las Elecciones y la abstención -bien por cansancio bien por desencanto con el centro-izquierda- aumentará progresivamente. Es el "Divide y vencerás" de Julio Cesar. Todo este entramado maquiavélico se basa en dos acciones principales y primordiales:

  • El empobrecimiento de la clase media y obrera. 
  • La creación de un Sistema de formación de futuras generaciones que abunde en la incultura histórica y social, educando solo para el trabajo y no para la realización personal. El mensaje es perverso: Solo te sentirás realizado mientras realices perfectamente tu trabajo, que es donde entra el sistema de enseñanza del Opus Dei. 

El primer punto genera situaciones en las que -a través del paro masivo- las carencias son tales que llevan a aceptar cualquier trabajo en cualquier condición.

El segundo siembra el país de entes que serán incapaces de rebelarse al no tener posibilidad de comprensión hacia los problemas reales, al ser incapaces de realizar un análisis de su situación real y no poder identificar al enemigo más que como bienhechor que proporciona los necesarios medios de subsistencia. La ausencia de preparación humana lleva aparejada la dificultad de analizar, expresarse y unirse solidariamente.

Es el sueño del Totalitarismo, al que siempre aspiran los oligarcas, hecho realidad. A lo largo de la Historia no han cejado en ese empeño y, una vez más, en este cambio de época, están presentes intentándolo de nuevo. Hoy en día es mucho más difícil distinguirles sin una base sólida de conocimientos puesto que han abandonado las ideologías de dominación de masas y ya no obligan a marchar de cuatro en fondo. Han aparcado la imagen militar, escondiéndola en la formación de toda la clase obrera. Nos enfrentamos a sociólogos formidablemente preparados, maestros en el manejo de grandes estructuras de masas. Baste un ejemplo salido directamente de la factoría FAES (Fundacion para el Análisis y Estudios Sociológicos):

  • Un día Esperanza Aguirre dijo que los "liberados sindicales" eran unos vagos que cargaban su trabajo al resto de los compañeros mientras ellos se dedicaban al ocio y la diversión, viviendo del cuento. Calificó sus ingresos de "mamandurrias" y se quedó tan ancha, siendo este mensaje difundido con profusión por todas las televisiones, radios y presa afecta al régimen. 

Hoy duele comprobar lo hondo que ha calado este repugnante mensaje en gran parte de la sociedad española. Es una falsedad, pero: ¡Cuán estúpidos somos como masa! Cuánto daño somos capaces de hacernos a nosotros mismos, fragmentando nuestra unidad en cuanto un ser de estos chista un poco o estornuda. No hemos aprendido nada de la Historia, por más que sepamos lo que costó conquistar los derechos de los que hasta ahora disfrutábamos.

Tenemos un gobierno que solo camina hacia la satisfacción de los intereses de unos pocos pisoteando los intereses de muchos. Mientras el dinero continúa entrando a paladas en el país los derechos disminuyen de forma directamente proporcional. Estamos pagando la deuda de los bancos en derechos sociales, en protección, con cuotas de Sanidad, con cuotas en Educación para nuestros hijos. Y continuamos insultando a los sindicatos y reclamando, como papagayos, la dimisión de este o aquel a pesar de no haber estado afiliados en nuestra vida a un partido o a un Sindicato; como si el hecho de ser españoles y estar cabreados nos diese derecho a hacerlo aunque no hayamos participado en esto más allá de meter nuestra raquítica papeleta en una urna cada cuatro años. Eso si no te encuentras con algún vociferante que presume de no haber votado en su vida, que es ya el paradigma de la estupidez humana...

A día de hoy, en España, vivimos el absurdo de que la responsabilidad del Defensor del Pueblo la detente la Exma. Sra. Marquesa consorte de Salvatierra, Dña. Soledad Becerril. La paradoja es que haya una Marquesa defendiendo al pueblo, a la plebe que durante tantos siglos de fascismo y dominación ha pisoteado la Nobleza española, Señores de vidas y haciendas desde el principio de los tiempos. Y nos pensamos que han cambiado algo, pero no; continúan siendo iguales a sus ancestros, con las mismas prerrogativas y la misma conciencia social que aquellos. Una Marquesa es lo que bien define Mario Camus en su "Los santos inocentes". Pero eso parecemos haberlo olvidado nosotros...


¿Realmente queremos volver a esto que denunciaba Camus? ¿No somos capaces de ver claro lo que ocurre? El "Que se jodan" que lanzó en el Congreso Andrea Fabra es una frase aprendida en comidas de domingo como esta del fragmento. Es fácil escucharla y es de las más suaves que sueltan; las hay mucho peores. No, PP y PSOE no son lo mismo; es absurdo pensar esto de la misma forma en la que es absurdo pensar que los Sindicatos son nuestros enemigos; los sindicatos son nuestros, dejemos de agredirles e intentar derribarles. Reflexión, por favor...

Que así nos va.



Noam Chomsky.- "El beneficio es lo que cuenta"
http://www.solidaridad.net/articulo639_enesp.htm


3 comentarios:

  1. (1/2)

    Un post impresionante. Profundo en el análisis temporal, como en el socio-político. Mis felicitaciones. No sé por dónde empezar con las opiniones.

    Es totalmente cierto que el neoliberalismo ha empapado completamente la mentalidad del mundo desarrollado. Reagan y Thatcher no fueron sus creadores, desde luego, pero ambos coincidieron al frente de las dos naciones paradigmáticas del capitalismo más feroz (el anglo-sajón), y pusieron las sólidas bases de implantación del nuevo sistema. No hay que olvidar que sus instintos más conservadores encontraron la excusa perfecta en las sucesivas crisis del petróleo durante la década de los 70', justificando la aplicación de unas políticas destinadas a potenciar el sector financiero como herramienta que contrarrestarse los golpes de las potencias energéticas. La praxis de aquella estrategia conllevaba (y poca gente lo sabe), la sistemática eliminación de todas las medidas económicas que se implantaron en los años 30' para prevenir un nuevo Crack bursátil como el del 29... Había que sacar dinero de donde fuera, o los países no alineados (Tercer Mundo, originalmente) acabarían por poner de rodillas a Occidente golpeando su talón de Aquiles, el petróleo.

    El dinero fluyó, sin duda, y parecía, entonces, que el dúo anglo-sajón había encontrado la piedra filosofal que salvara al mundo desarrollado. El éxito fue tan rotundo que una década después el mundo mundo capitalista caía a sus pies... imágenes como la caída del Muro, el fusilamiento de Ceausescu, o, de manera más gráfica y simbólica, ver a Gorvachov anunciando un McDonald's en la moskovita Plaza Roja, reflejan fielmente la fuerza con la irrumpió triunfante un capitalismo tan despiadado, que o dudo en convertir los símbolos de su enemigo en un producto comerciable más, como iconos de una época.

    Llegaron los años 90, y los herederos de Thatcher y Reagan se sirvieron a base de bien de su legado (recordemos que consistió, básicamente, en eliminar las medidas preventivas tras el Crack del 29). Fueron años de auténtico desenfreno económico. Los 90' permanecerán grabados en la historia como los años en los que se empezó a hablar de aquello de globalización, sólo que, en lugar de usar la expresión completa -mercado global, o globalización mercantil-, se difundió bajo el eufemismo de "aldea global", que quedaba más popular y campechano. Y, por supuesto, los 90' fueron los años de los llamados "tiburones financieros", que pasaron a ser el arquetipo del triunfador, la meta a alcanzar, la sublimación del hombre global... El mundo se dejó llevar en aquella orgía de posibilidades económicas, por la imagen de aquella aldea en la que todos éramos "vecinos" en un mundo que no dejaba de manar leche y miel.

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  2. (2/3)

    Llegaron los nietos de aquellos salvadores de Occidente, la tercera generación, la generación europea, ávida de hacerse un hueco, y, creó su propia versión de la tierra prometida, en aquellos días de vino y rosas. Pero urgía la herramienta perfecta para formar parte del banquete de los dioses, y fueron muchos los esfuerzos realizados para contar con una moneda a tiempo... tan a tiempo que, con las prisas, también ellos olvidaron en que se basaba la fórmula que iniciaron sus abuelos: el ostracismo de la memoria del 29.

    Pero los nietos lo hicieron francamente bien, y fueron los amos de la década de 2000'. Y, entre ellos, ese gran estadista llamado José María Aznar. Supo vender muy bien la aventura en la se enbarcaba Europa con el Euro, supo vender muy bien los beneficios de una especulación salvaje del suelo... no resultó tan difícil en una España que venía de la opresión franquista, y luchó enconadamente durante una Transición terrible en lo económico. "Si Aznar nos ha abierto las puertas de la Tierra Prometida, entonces no ha de faltarle razón en lo que dice"... y así, en este país caímos en el embrujo del dinero fácil. Tales eran las delicias que nos plantaron, que olvidamos quiénes éramos, olvidamos de dónde veníamos; o, quizá, queríamos olvidarlo, dejar atrás tantas penurias, y darnos el gozo de, por una vez, sentirnos parte de los ricos. Picamos.

    Lamentablemente, ahora nos damos cuenta de la letra pequeña del faustiano contrato que nos puso Mefistófeles en la mano... Riqueza a cambio de identidad, o, como es habitual en los tratos con el Diablo, a cambio de nuestra alma. Crecimos y vivimos bajo aquella idea de la Aldea Global, que nos imponía la meta del triunfador a toda costa. Vivimos y crecimos bajo la imagen de los "tiburones financieros" como ídolos a seguir... y aún hay todavía mucha gente que se niega a abandonar esa utopía. ¡Que se arreglen las cosas, y que nos devuelvan nuestra riqueza! Jamás comprenderán que tal riqueza jamás existió, y que, en cambió, perdieron la auténtica riqueza que les pertenecía: sus valores humanos; Sí, la Aldea Global no resultó ser más que un simple Club de Élite, con una de las trastiendas más trágicas posibles: la mayor parte de la población mundial hundida en la miseria, para mantener el brote de leche y miel de la Tierra Prometida.

    Muchas veces pienso que la intención de Reagan y Thatcher no fue más allá que la de salvar una economía que estuvo a punto de doblegarse ante la estrategia de las potencias energéticas. Pero no me cabe ninguna duda de que sus sucesores encontraron en su legado la herramienta perfecta para alcanzar el sueño de todos los poderosos. Ha sido tan sutil, tan desconcertante, que hasta parece que haya sido accidental... Pero no: cuando unas medidas preventivas entran en juego, es por algo; quien conoce el motivo, también conoce las consecuencias de su retirada.

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  3. (3/3)

    Por último, te doy la razón, sobre todo, en un punto. El discurso de "todos los políticos son iguales" da miedo, y quienes tienen algo de sentido común y cultura saben muy bien a dónde conduce: Ésa era una de las premisas esenciales de Primo de Rivera, y por ende de Falange. Ese argumento está diseñado expresamente para inocular la idea de que un Partido Único es la única vía posible... y lamentablemente, cada vez lo veo más infiltrado en más y más foros de opinión. Asusta y mucho, porque siempre he pensado que la auténtica democracia se alimenta de la fragmentación de partidos y opciones -para garantizar el diálogo y el consenso, evitando voces más dominantes que otras-, y no de la unificación de los mismos. Es muy parecido al planteamiento de "hace falta unir las fuerzas de izquierda"... ¡No! lo que hace falta es separar la derecha en más opciones, hasta equilibrar el número de voces en el coro, porque un coro de dos es muy pobre.

    Espero que se pueda encontrar la manera de frenar el avance de esa tendencia, o de lo contrario, no veremos obligados a repetir el siglo XX de nuevo. De momento, el Crack ya lo tenemos.

    (Espero no haberte aburrido con el comentario)
    Un cordial saludo

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