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jueves, 14 de junio de 2012

Mentiras V: "Parangones"

Corría el año 1936. Estamos en Salamanca, en el paraninfo de la Universidad, asistiendo a los actos de celebración de la Fiesta de la Raza; es 12 de Octubre. Tras un discurso de Francisco Maldonado tildando a Cataluña y Vascongadas de cánceres en el cuerpo de la Nación, alguien gritó "¡Viva la muerte!" Millán Astray bufaba y escupía brazo en alto "Españas unas, grandes y libres" cuando Unamuno, sin poderse contener, le respondió lo siguiente: 
  • "El general Millán-Astray es un inválido. No es preciso que digamos esto con un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados, Y, si Dios nonos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el general Millán_Astray pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo como se multiplican los mutilados a su alrededor."
A esto, Millán Astray gritó:
  • ¡Muera la intelectualidad traidora! ¡Viva la muerte!
Hace unos días, ha vuelto a suceder lo mismo. Lo dijeron con otras palabras, pero el significado es idéntico. Carmen Vela, Secretaria de Estado de Investigación ha dicho hace seis días que en España sobran investigadores. 
  • "Hay un centro de investigación biotecnológica o un parque científico casi en cada región" 
Lo ha dicho en unas declaraciones a la revista Nature. Lo dijo con asombro y estupor, claro, ¿donde vamos a llegar con tanto despilfarro? Dijo también que: 
  • " El sistema de I+D español no justifica pagar a tantos investigadores." 
Y es que, claro, como anda diciendo por ahí, ha habido una desmedida explosión de la investigación en España en los últimos 10 años. El intento, al decir esto, era, y es, justificar el recorte del 25% del presupuesto destinado a I+D para el presente ejercicio, algo a todas luces injustificable, sobre todo en un país en el que carecemos de materias primas propias y con un presupuesto que ya había sido mermado en un 20 % entre 2009 y 2010. Lo que debería ser orgullo, lo que debería defender a ultranza contra viento y marea porque es nuestro futuro crecimiento, es para esta bioquímica metida a  pseudo-tecnócrata, motivo de crítica; sostiene que es malo el hecho de que el Estado español, tras el esfuerzo de preparación de nuestros jóvenes, haya proporcionado los medios necesarios para que los frutos de esa preparación excelente quedasen aquí, revirtiendo en el Crecimiento de este país y no teniendo que llevarse los conocimientos al extranjero, con lo que nuestro esfuerzo colectivo pasaría a engrosar los avances de otros países.
La pérdida de la generación mejor preparada de la historia de España es algo que no nos podemos permitir; menos ahora, en estos tiempos en los que solo el cambio radical del modelo productivo puede conseguir que la confianza de los inversores retorne a esa España de la que tanto se llenan la boca. Y van y, en su pacatismo provinciano, en su discurso de charla de casino, ¿no se dan cuenta de que están diciendo estas burradas en una de las más prestigiosas revistas del mundo científico y que son noticia para ella precisamente por la burrada que supone el recorte tan brutal que han realizado en Investigación+Desarrollo? ¿No se dan cuenta de que, entre otras razones, por eso no baja la prima de riesgo ni sube la confianza?

Para intentar dar validez a lo que está haciendo no ha encontrado nada mejor que citar a Einstein porque dijo que "La fuerza más poderosa del mundo no es el vapor, es la voluntad". Pero Vela no recuerda que también dijo: 
  • "Solo hay dos cosas infinitas, el Universo y la estupidez humana; y de la primera no estoy seguro". 
Pero debería haberlo recordado antes de decir que, en investigación, hemos crecido aceleradamente; sería interesante que observase de dónde veníamos y el esfuerzo que hemos tenido que realizar los españoles para poder comenzar a caminar al mismo paso que la Unión Europea. Porque la Investigación y el Desarrollo también forman parte, quizá la más importante, de la cohesión entre los distintos países que conformamos la Unión.

Por esto, porque el crecimiento que puede atraer a los inversores hacia España no es el aumento del número de chiringuitos en la costa o de las zanjas y grúas en las ciudades, la imagen de fortaleza económica tan solo nos la puede dar la capacidad de innovar, de crear nuevas áreas de negocio dentro del progreso mundial; tanto en el plano de la tecnología como en el de la ciencia o la medicina. Y es una absoluta estupidez política salir a la palestra a través de una de las más prestigiosas revistas del espectro científico mundial y decir que en España sobran investigadores. Meter la pata y hacer arrogancia pública de ello solo es patrimonio de los simples, los pusilánimes, los chulos y los imbéciles; o los incultos, claro. Es dilapidar el esfuerzo de la etapa socialista, la verdadera herencia, para volver a las cavernas aquellas en las que España era un país de albañiles y camareros, de toreros y de mujeres que besaban de verdad. Si no tenemos crecimiento en la investigación no vamos a tener más que ofrecer, salvo el carbón de León; y tampoco lo quieren. A no ser que sea esto precisamente lo que estén buscando conseguir, claro; porque de otra manera es muy difícil comprender tanta ineptitud. Pobre España pobre...

Para colmo de males, Wert, otro de los mentirosos compulsivos que nos gobiernan, ha sacado del sistema público a los investigadores de prestigio. Da igual que la persona que interese tenga un Premio Nobel o dos, si no acredita tres sexenios de nóminas en docencia en la Universidad pública no puede impartir sus enseñanzas dentro de un proyecto de investigación universitario público. Dieciocho años enseñando hacen que la caspa se convierta en polvo de tiza. De esta forma, los mejores investigadores que deseen preparar a nuevos investigadores tan solo podrán hacerlo dentro del ámbito de la privada.

Eso sí, de Ministro de Defensa han puesto a un mercader de armas y tiene una de las dos menores bajadas de presupuesto...

Vuelvo al principio de esta entrada y parafraseo, con su permiso, a Don Miguel cambiando alguna cosilla:
  •  El Presidente Rajoy es un inválido. No es preciso que digamos esto con un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el Presidente Rajoy pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor.
Y Carmen Vela responde:

  • ¡Mueran los investigadores aprovechados! ¡Vivan los chiringuitos!

Y la Roja juega luego para darle alguna alegría al país...

Y así nos va.

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