Translate

martes, 19 de junio de 2012

Es tan sencilla la solución...

Mira que es sencilla la solución de este problema... Pero sencilla de verdad. El primer paso es que los países que integran la Unión Europea digan, "hasta aquí". En ese momento se llama a Merkel y se le dice, "Dentro de diez minutos Frau Merkel, la queremos ver en la sala tal de reuniones; no se retrase".

Cuando llegue esta señora, el que haya sido comisionado por los demás para contarle las decisiones, probablemente Hollande, se levantará y le dirá:


"Frau Merkel, hemos hecho un recuento y nos damos cuenta de que representa la voluntad soberana de 82 millones de ciudadanos de la Unión Europea. Bien, nosotros representamos a los 420 millones restantes. Somos, pues, mayoría cualificada. Estamos todos de acuerdo en que la economía de su país es la más fuerte pero esto no le confiere a usted derecho alguno para regir los destinos de todos los ciudadanos de la Unión puesto que no ha sido elegida democráticamente por todos ellos para tal cometido. 


Entendemos que los problemas que los países más pobres tienen en estos momentos están significando un gran beneficio ilícito para la economía alemana y que la ausencia de adopción de medidas para parar estos ataques de la oligarquía aumenta el rendimiento y la fortaleza de la economía de su país de forma altamente insolidaria e injusta para el resto de los ciudadanos. De esta forma, el hambre se está extendiendo en Grecia y en España comienza a aflorar en los estamentos sociales más débiles. También, la ferocidad de las medidas a que estamos sometiendo a los países rescatados es claro que, no solo les impide cualquier atisbo de crecimiento, les está sumiendo en la recesión y, por ende, en la miseria. 


Por lo tanto, no voy a enumerar aquí de forma exhaustiva  todos los problemas que está generando esta situación, hemos decidido que: 


Si Alemania no abandona en este mismo momento su repugnante negativa a la aplicación de las medidas, de todos conocidas, destinadas a parar estos ataques indiscriminados contra nuestro espacio de convivencia quedará automáticamente expulsada de la Unión Europea, y cerraremos de forma inmediata las fronteras de la Unión a cualquier ciudadano alemán, que necesitará visado para entrar en ella,  y el mercado a todos sus productos que, para poder ser comercializados dentro del espacio Euro, deberán pagar los más altos aranceles comerciales del mundo como forma de constituir un fondo común destinado a impulsar desde ya el crecimiento de todos aquellos grupos sociales europeos damnificados por estos largos años de avaricia y cerrazón alemanas. 


¿Ha entendido claramente estos extremos, Frau Merkel? Estamos esperando su respuesta.

Y Frau Merkel, casi llorando, dijo que sí, que se avenía de forma inmediata. Y la prima de riesgo bajó hasta los 70 puntos básicos de diferencial y, en Europa, salió el sol mientras en Wall Street la riada barría las oficinas de las agencias calificadoras de la faz del planeta, y en España abrieron investigaciones parlamentarias y penales a todos los Banqueros y Políticos, y se formó un gobierno de concentración destinado a preparar una Ley electoral justa y convocar unas elecciones realmente libres en las que ya no tenía cabida la mentira como instrumento para llegar al poder. Y Rajoy se retiró y se montó una Oficina de Registro en la Bundestrasse.

Tan sencillo sería...  Si no nos representasen los que nos representan. O si los que nos representan fuesen decentes, claro.

Y así nos va.

No hay comentarios:

Publicar un comentario