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jueves, 17 de noviembre de 2011

Nuestra arma es el voto



El cambio ha comenzado en Europa. Los estragos de esta guerra mundial comienzan a mostrar ya los resultados y aún no sabemos contra quien luchamos, aunque a cualquiera que esté bien informado sobre los avatares del siglo XX no se le escape el que tiene mucho que ver con aquello que ocurrió y poco con el racionalismo. La Europa soñada y construída piedra a piedra por los socialdemócratas se está viendo torpedeada sistemáticamente en su pilar más fundamental: El Estado del bienestar. Los derechos y las medidas de protección social, que tanta lucha y tantos muertos nos costaron, van pereciendo uno a uno en aras del cumplimiento de algo tan abstracto como el déficit, que es una opción política y, en muchos casos, una herramienta.

Y es una Guerra mundial en toda regla; en este caso la munición es otra y por ello no la conseguimos distinguir. Pero, ataque tras ataque, bombardeo tras bombardeo, los gobiernos legítimamente elegidos en las urnas van cayendo uno a uno tras sufrir virulentos torpedeos a su línea económica de flotación. Algo de nuevo tan intangible como "la prima de riesgo", una valoración que cada día es más claro que es subjetivizada por tres de las llamadas "Agencias de calificación de deuda", Moodys, Finch y Standard & Poors, es el torpedo teledirigido utilizado por el ejército que nos está machacando día tras día.

El primero en caer fue Islandia, pero debió tratarse de un ensayo, una especie de prueba en el atolón de Muroroa, antes de iniciar la ofensiva general. Una vez cambiado el Gobierno al provocar una crisis inmensa a través de la desestabilización total de la economía del país dirigieron su arma hacia Irlanda; el resultado fue el adelanto de Elecciones y los recortes sociales. Fueron después por Portugal e hicieron lo mismo, elevar la prima de riesgo hasta niveles insoportables. Adelanto de Elecciones, recortes sociales, supresión de las pagas extraordinarias... Le tocó al Reino Unido y sucedió lo mismo. Más recortes sociales y obstrucción del acceso a la Universidad para las economías más débiles. Atacaron entonces a España y consiguieron el adelanto de Elecciones puesto que el Gobierno legítimo se estaba negando a realizar los ajustes a través del recorte de las medidas de protección social. Por ahí andaba Aznar ladrando a los cuatro vientos que este país es una mierda en bancarrota para ahondar la desconfianza de los inversores y acelerar el desarrollo de la crisis. Estoy convencido de que el resto de los países tienen su Aznar particular que aparece ladrando justo cuando comienza el ataque...

En este punto ya estaba claro que el arma estaba funcionando a pleno rendimiento y que en Europa no había voluntad de defensa, considerando la mejor defensa un buen ataque. Alemania y Francia estaban ganando dinero con este jaleo al convertirse su deuda en un valor refugio. Tocaba entonces poner en marcha la segunda parte del plan y comenzar con la colocación de peones en puestos clave. Grecia e Italia son los elegidos. En Grecia un gobierno de concentración, en el que entra por primera vez la ultraderecha, presidido por un tecnócrata. En Italia un nuevo Ejecutivo presidido por otro tecnócrata. Ambos, y es lo más extraño del caso, son hombres de Goldman Sachs, una financiera estadounidense que no se sabe, o no trasciende, a que interes responde pero que es la causante de todo este lío. Señalada como la causante de esta crisis, no en vano preparó el enmascaramiento de las cuentas griegas para su incorporación a la Unión Europea, ahora comienza a colocar sus piezas en puestos clave.

Una vez hecho esto, ha comenzado el ataque a Francia y el recrudecimiento de los ataques a España, Belgica, Holanda...

En todo esto la víctima, el objetivo principal, es el empobrecimiento de la clase trabajadora, la derogación de las medidas de protección social. ¿Por qué? Pues es muy sencillo:

En un pueblo en el que el trabajo es escaso, en el que la actividad económica está paralizada, la masa trabajadora deja de protestar y trabaja por el sueldo que le ofrecen, sin cuestionar el contrato y sin cuestionar las condiciones. Si hay ayudas sociales los trabajadores se negarán a trabajar por debajo de los límites legales; si la amenaza del hambre es cierta lo harán por un puñado de semillas... Es el camino del esclavismo encubierto: Todo deberes y ningún derecho. Dentro de nada, a algún dirigente del Partido popular se le escapará la frase: El trabajo os hará libres.. Eso si no se le escapa en el original alemás: "Arbeit macht frei", que es la frase que figuraba sobre la puerta de entrada de deportados en los campos de concentración nazis.

Y estamos oyendo las voces del Fascismo  alzarse claras pero no las escuchamos; preferimos no entender lo que dicen. La Cospedal lo dijo ayer:
  • "Cuando le digamos a los españoles lo que tenemos que hacer saldrán a la calle a rebelarse..."
¿Cuando nos lo van a decir? Su obligación es decírnoslo ahora. No es una opción que tengan; no pueden decidir si lo dicen o no lo dicen. Han de hacerlo porque esas son las reglas. Si no lo dicen, lo lógico sería que no obtuviesen votos porque la gente solo debería confiar en aquellos que se muestran claramente. No han empezado a gobernar aún la nación y ya están escondiendo cosas...

Le figaró lo dijo ayer muy clarito en su editorial de primera página:
  • "Los cambios realizados en Grecia e Italia son imprescindibles a la vista del fracaso de las acciones políticas puesto que no se veía una alternativa de garantías."
Esto, que parece tan analítico, es el primer párrafo del primer discurso que da a la nación cualquier dictador militar tras triunfar su golpe de estado. Continúa el editorial:
  • "Tan pronto como sea posible, habrá que volver por los cauces más tradicionales y legítimos de la democracia"
¿Necesitamos que nos lo digan más claro? Al analizar el significado de esto se me ponen los pelos de punta; traduzcámoslo a lenguaje de calle. Dice:
  • "La Democracia ha sido temporalmente suspendida en Europa."
  • "Ya veremos cuando se la devolvemos y en que condiciones"
El ataque ahora es a las urnas españolas, disparando la "prima de riesgo" aunque no existan razones objetivas para ello, con el fin de aterrorizar a la masa trabajadora. Una gran masa de indecisos han decidido no votar. Y siguen forzando, sin motivo ni razón, empujando para que los ultraderechistas del Partido popular, los herederos del franquismo, se alcen con el poder y eliminen todas las ayudas sociales y los derechos laborales. Ya han empezado con el recorte de horas sindicales, con el recorte en Sanidad, con el recorte en Educación. ¿Qué más necesitamos que nos hagan para darnos cuenta del peligro en el que estamos? Si hacen que los pensionistan paguen, tras una vida de duro trabajo, parte de sus medicinas ¿no están recortando las pensiones?

La única arma que poseemos contra esto es el voto. Un humilde papel lleno de nombres que puede darle la vuelta a esta tortilla si el domingo conseguimos que el Parlamento español no tenga mayoría Fascista si conseguimos que la voz la tengan aquellos que piden "la Paz y la Palabra"... Pero seguiremos contemplando la política como si de un partido de futbol se tratase, hablaremos de los parlamentarios como de equipos y de sus líderes como si fuesen entrenadores y pensaremos que hay que darle la oportunidad a otro... En España lo haremos como siempre, quedándonos en casa pensando que esta guerra no va con nosotros...

Y así nos va...
  • "Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí"
Pastor Martin Niemoeller (1892-1984)

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