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sábado, 13 de septiembre de 2008

A vueltas con la Justicia


Si es que esto no tiene fácil arreglo. Ayer escuchaba en la SER a un juez miembro del Consejo General del Poder Judicial y se me heló la sangre en las venas. Dos casos juzgados al tiempo y los dos con distinto rasero. En uno, el Juez "olvida" enviar a la cárcel a un pederasta que acaba matando a una niña de 9 años y le imponen una sanción de 1500 € por una falta grave. En el otro, un Juez orina con la puerta abierta mientras dicta una sentencia, más algunas otras cosas como que parece que sus colaboradores dicen que es un gorrino y no se lava y es un tanto déspota, y le imponen dos multas, una de 5000 € y otra de 2500 €; por falta grave también. Los dos han anunciado que recurrirán las sanciones por "desmesuradas". Lo que me heló la sangre fue el escuchar, en antena, en directo, en la SER, que es la emisora más escuchada de este país, a uno de los integrantes del Comité disciplinario del Consejo razonar la diferencia de cuantía de las sanciones diciendo que LES había parecido más reprobable el segundo caso que el primero.


¿En manos de quien está la Justicia de este país?


Para las Señorías que integran el Comité disciplinario es más grave tener halitosis y orinar con la puerta abierta que olvidar enjaular a un pederasta con resultado de muerte de una menor. Es, en palabras del que habló por radio, más... reprobable.


Si hilo fino puedo hasta llegar a entender el porqué de tal conclusión. Para ello me acogería a la actitud de la Iglesia católica frente a los casos de pederastia que inundan al clero de todo el mundo. Y me imaginaré, posiblemente, a estos jueces a la salida de misa de 12 discutiendo acaloradamente indignados con el párroco de turno sobre el empeño que tienen los ateos en sacar a la luz pública este tipo de cosas con el único fin de socavar el prestigio de la Sacrosanta Iglesia y la Fe de los hombres. Frases del tipo: "No tienen vergüenza" "No tienen moral" proclamadas en voz alta por Jueces que, claro, van a Misa todos los Domingos. Porque, salvo contadas excepciones, aún me cuesta imaginar a los Jueces sin ir a Misa.


Pero estos señores cobran del Estado, es decir, de todos los españoles. No tienen en propiedad ni un status ni una poltrona. Se les ha otorgado una responsabilidad, quizá la más alta del Estado: salvaguardar y mantener la Justicia. Y parece que no son dignos de tal Responsabilidad. Personalmente pienso que son Jueces procedentes de la Edad media. Y los miembros de su Órgano disciplinario, según se puede ver por estas últimas decisiones, no poseen el criterio de Justicia necesario para realizar la labor que les ha sido encomendada por todos. Ni siquiera el nivel de lógica suficiente. Ni, por supuesto, cualidades morales que nos aseguren su competencia para el desempeño de dicha labor. Porque, vamos a ver, las sentencias a los dos Jueces fueron dictadas por unanimidad; es decir, eran todos juntos y sin fisuras. Y el portavoz que habló en la SER hablaba en representación del colectivo. Explicó las diferencias en los fallos diciendo que les parecía más reprobable la catitud del Juez de Talavera que la de un Juez que no encarceló al pederasta que acabó asesinando a Mari Luz. ¿Hay mayor desvergüenza? Y estamos hablando de algo notorio. A la vista de esto, ¿que no estará pasando dentro de la Judicatura con otras sentencias a Jueces que no salen a la luz? El escándalo es mayúsculo. Las proporciones son dantescas. Y el nivel de indefensión de la sociedad española brutal.


Ahora andan los unos y los otros intentando quitar hierro al asunto para que no surja la alarma social. Hasta el punto de que el honorable Sr. Trillo, ayer, le pidió a uno de los Jueces propuestos para el Constitucional que obviase la sanción al juez del caso Mari Luz en su discurso para no ser piedra de escándalo. ¿Hay mayor escándalo que este? Un Diputado, otra Señoría, pidiéndo que algo que tendrían que estar mirando con lupa en el congreso de los Diputados fuese silenciado en el acto de elección de Miembros del Consejo General del Poder Judicial. Ya no tiene nombre. No hay forma de entenderlo. ¿Que Moral tienen los que integran los tres poderes del Estado? Y este tipo, Trillo, es un tio del OPUS. Es tan inmoral todo esto que pone los pelos de punta.


En realidad el número de posibilidades de que nuestra Clase política busque una solución real a este escándalo es inversamente proporcional a la seguridad que tienen de que van a seguir en sus poltronas, con sus super-sueldos y las super-reverencias de sus super-súbditos. Y es urgente que lo hagan, Sr. Fernandez Bermejo. Quizá lo más urgente.


Y nosotros, con las cuentas del cole y el calendario de liga sobre la mesa seguimos sin hacer nada mientras el sillón de la Justicia ha sido cambiado por otro más cómodo y se pudre en un desván del Palacio.


Y así nos va.

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