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sábado, 2 de agosto de 2008

Realmente, somos seres irracionales


Realmente somos seres irracionales.


No hay más que darse una vuelta por el periódico del día para darse cuenta de hasta que punto es cierto. En el de hoy, por ejemplo (y para alegrarnos el Sábado), nos cuentan que si vamos a EEUU nos pueden retener, destripar, examinar, auscultar, copiar o criticar todo aquello que contenga nuestro ordenador, cámara de fotos digital, pendrive, cuaderno de trabajo, block de notas, etc... sin ninguna posibilidad de oposición por nuestra parte. Incluso, dice el artículo, los papeles escritos que llevemos por los bolsillos, tikets de compra incluídos. Vamos, una fiesta para el, según las series de televisión que vemos, sistema de seguridad estatal más arbitrario y corrupto del mundo.


Realmente, cuando leo esto, solo detecto el miedo tan grande que tiene el Gobierno de EEUU. Debe ser eso de los remordimientos y de la conciencia sucia. Porque motívos tienen para tenerlo. Llevan demasiado tiempo haciéndiole la pascua al mundo, sobre todo a los más débiles, para no tenerlo.


Nosotros somos distintos. Más... rústicos, más naturales. O espontáneos. Vamos que si, un suponer, la Comunidad quiere transformar una zona en Parque natural, una zona rica en flora y fauna, enseguida aparecen los que dicen que si no se puede sacar la madera o plantar más olivos que se le pega fuego y que les den por culo a las águilas. Pos eso es lo que escucho yo en los bares de la zona donde veraneo...


Y entre todo esto las crónicas de palizas, mueertes de mujeres a manos de sus bestias, a Rouco vomitando babas contra la asignatura de Educación para la ciudadanía... Si Rouco fuera Chií estoy seguro de que andaría, escopeta a cuestas, intentando matar a todos los Suníes que se cruzaran en su camino. Por no hablar de como sería este ilustre pollo si lo trasladásemos al siglo XVI...


¿Y todavía nos consideramos seres racionales? Racionales de qué... Quizá alguna de las generaciones venideras puedan ver el final del tunel. Si es que queda mundo para que existan.


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